Bastián Benjamín Pino Concha fue una persona alegre, cariñosa y de corazón noble. Tenía una forma especial de estar presente, sencilla y auténtica, que hacía sentir bien a quienes lo rodeaban. Fue amable, sensible y a ratos medio enojón, pero siempre desde un lugar honesto y humano. Su lado travieso aparecía en los momentos menos pensados, regalando sonrisas y recuerdos que hoy se atesoran con amor.
Amaba profundamente el fútbol y era bueno para la pelota; la cancha era uno de los lugares donde más se le veía disfrutar. Su pasión por la U de Chile lo acompañaba siempre, celebrando cada triunfo y sufriendo cada partido con la misma intensidad. También le gustaba dormir y disfrutar de los pequeños placeres de la vida, esos momentos simples que se vuelven los más valiosos.
Fue mañoso para la comida y no tenía problema en decirlo, especialmente cuando aparecía una de sus frases inolvidables: “ya tranquila no pasa nada todo va a estar bien” “ya vas a empezar ya” “tengo hambre”, palabras que hoy siguen vivas en la memoria de quienes lo quisieron.
Bastián dejó una huella silenciosa pero profunda. Su cariño, su forma de ser y su esencia permanecen intactos en el recuerdo, en cada anécdota compartida y en el amor de quienes nunca lo olvidarán.
Bastián Benjamín Pino Concha
Bastian fue un joven noble, de buen corazón y muy educado, introvertido y cariñoso con los suyos, dejó una huella silenciosa pero profunda en quienes lo conocieron. Su recuerdo vive en el amor de quienes no lo olvidan.
- 05/04/1997
- 04/12/2025
